dilluns, 20 de setembre de 2010

Cyd Charisse pone su firma sobre mi libro ¡Glorioso momento!

15. Cyd Charisse, el mito por excelencia del musical.


Guardo un emocionado recuerdo del instante en que le entregué a Cyd Charisse el libro que recopila toda sus trabajos, y le pedí que me lo firmase. Fue en la rueda de prensa que ofreció en el Hotel Sarriá en 1990. Jamás pensé que podría llegar un momento como aquel. Tenía frente a mi a la mujer de las piernas más bonitas que danzar puedan. Mi ídolo musical. ¡Oh, qué momento! Recuerdo que una vez hablé de ella y Marçal me envió inmediatamente, la dirección de YouTube con todos los videos de sus bailes. (Detalles así, son los que te demuestran que tienes amigos). Pero volvamos a esas piernas, esa mirada, ese baile que me quitaba el sueño, no sólo a mi, también a Gene Kelly en “Cantando bajo la lluvia”, cortándole el paso con su pierna. A Fred Astaire jugándose la vida por ella, entre gansters, en “Melodías de Broadway 1955”. A Dan Dailey en “Viva las Vegas”. A James Michaell en “One alone” del film “Deep in my Heart”. Sus piernas han atraído a todos los hombres, desbancando a las famosas de Marlene Dietrich o a las valoradas en miles de dólares de Betty Grable. Las suyas, las de Cyd, eran mucho más hermosas, más bailarinas, y también mucho más mortales si se te cruzaban en tu camino y te cogía del hombro y te penetraba con su mirada. Entonces estabas perdido. Por suerte cuando vino a Barcelona vino amable y simpática, gracias a esto aún estoy vivo. Ya lo habéis visto en la foto. Aunque sigo temblando al recordar que le di las gracias y le besé la mano. No me atreví a besarle la pierna como hizo J.M. Segarra.

Rafael Rodríguez-Bella 2010

3 comentaris:

marisa ha dit...

¿Quién es esa bella mujer que está al lado del famoso Rafael Rodríguez Bella? je,je. Marisa.

M.D ha dit...

Me'n alegro que no fecis. Vas quedar com un cavaller encara que la processó anés per dins.

Maria Teresa ha dit...

Magnífica foto. La tens enmarcada als peus del llit? A mi m'agrada més el senyor del seu costat, està com un tren.