dimarts, 31 d’agost de 2010

MIS RELATOS EN LA RED

relat núm. 28.

Pedro, el oculista, ha salido corriendo. En vano, Carmen, la recepcionista, ha intentado detenerle. Vuelva, doctor, este señor tenía hora concertada.
Desolada, se ha dirigido al cliente. Lo siento mucho señor. Cuando usted me explicó su caso, comprendí que la visita sería larga y anulé las citas posteriores. Veré si le puedo dar para otro día. ¿Quiere repetirme su nombre, por favor? Desde luego señorita, soy Antonio Polifemo.