dijous, 12 d’agost de 2010

MIS RELATOS EN LA RED

El núm. 8 fa una mica de mal rotllo.

Llevabas muerta cinco días, pero no lo sabías. Ningún signo externo lo evidencia. Nadie derramó una lágrima ni ofreció una oración por tu alma. En aquel lugar el silencio era total. Cuando cubrieron tu rostro con aquel velo blanco, agradeciste la penumbra que te rodeaba.
Sólo un leve olor dulzón y la sensación de que algo blanco y frío recorría tu cuerpo, hizo que tus sentidos se pusieran alerta.