diumenge, 22 d’agost de 2010

MIS RELATOS EN LA RED

relat. núm. 19 Sentits

Luego se fue corriendo todo lo rápido que le permitió su pierna ortopédica. Pero no fue suficiente. Mi pedrada le alcanzó en plena pantorrilla, en la buena por más señas.
De todos es sabido que, cuando un sentido falla, otro se agudiza. Comprobé que lo que se decía era cierto. Soy ciego.