dilluns, 10 de gener de 2011

No sé pas on sóc



No sé pas on soc ni si soc en algun lloc. No sé ni si ja em trobo bé o si continuo malalta perque em trobava millor quan no tenia veu que ara que la vaig recobrant però faig aigues per totes bandes. Si, ja sé, els antibiòtics, la tos que cansa, el mal de cap que empipa, una oïda que no hi sent, mal d'esquena, poques ganes de res. Potser el que més m'agrada es seguir unes hores més al llit, escrivint de tant en tant i seguint el consell deAdam Zagajewski, un dels noms més repetits com a possible futur Nobel: Els escriptors no s'haurien d'associar, només en soledat arriben a la grandesa interior. Adéu, companys, me'n torno al llit a recuperar una mica de grandesa que la tinc força disminuida.

2 comentaris:

malole ha dit...

M'agradaria tenir les paraules encertades per a donar-te ànims. Crec que d'aquest malestar pot sortir algun escrit important encara que sigui melangiós. T'envio un article de Manuel Vicent, publicat al diari fa molts anys i que conservo perque, de ben segur, en aquell dia que ho vaig llegir jo em sentia melangiosa.


"LA DERROTA"
"Durante las épocas de paz, las higueras crecen en las grietas más altas de los castillos. Las he visto entre los sillares de Éfeso,Pérgamo y Epidauro,en las murallas medievales de Rodas, en las barbacanas de la fortaleza papal de Aviñón, cuando la larga paz convierte los baluartes en ruinas, a ellas ascienden las aves llevando semillas de higuera y de otros frutales en las patas y estos árboles arraigan y luego brotan en mitad de los torreones, en la cima de los santuarios derruidos, como en un acantilado cuyas elevadas grutas sustentan ramas de granado con nidos de águilas. De igual modo, despúes de cualquier destrucción a la que el tiempo o la soledad te hayan sometido, también los pájaros azules volarán hasta los resquicios inaccesibles de tu alma con alas llenas de simiente de flores, las cuales nacerán sobre el humus que haya creado el color, y entonces volverá un día de gloria y melancolía para tí. Recuerda que, a pesar de todo, lo más elegante todavía es la derrota. De ella quisiera escribir ahora mientras suena la música de Donizetti en el "Elixir de amor".
En nuestra sociedad, que está amasada con heróes y mercancías, los máximos vencedores siempre acaban anunciando sardinas en escabeche. Así trabaja el destino. Afrodita hoy pasaría modelos de Ives Saint Laurent, y Sócrates haría filosofía envuelto en una sábana a la sombra de esa valla donde brilla con el fulgor del cerdo una salchicha de McDonald. Huye del éxito, criatura, porque todo el que triunfa ya ha muerto. Pide sólo que los dioses te quieran, vístete de dril y, apartado de la fama, contempla el mar hasta que tus ojos se vuelvan azules. La victoria engrendra dispepsia. En cambio, la melancolía es una vid muy dulce que los dioses reservan para algunos escogidos perdedores. Antiguamente era una enfermedad sagrada. Ahora, la melancolía se ha convertido en un estanque cuyo espejo refleja la imagen de algunas ruinas, de sabios y flores, marginados decadentes, aves azules, frutas de oro, la última gente elegante que ha sido derrotada pero no vencida".

marisa ha dit...

Jolín, Malole, què xulo!!! Si d'aquesta no es recupera la Ma. Dolors, ja hem begut oli.
Petons plens de vitamines pel cos i l'ànima.