dilluns, 3 de gener de 2011


Después de desaparecer por algún tiempo
(las desapariciones se han puesto de moda al parecer)
regreso para seguir diciendo que

TODO ES POSIBLE EN PARÍS

9
Belle Epoque


Caminaba con todos sus huesos entumecidos, por las calles de París. Llevaba allí más de una semana y ni un solo día, por suerte para él, había salido el sol. Siempre nublado, y acompañado de un pertinaz chirimiri. A la torre Eiffel parecía que le hubiesen robado la mitad superior, aunque él prefería pensar que estaba a medio construir. Solo así podía imaginar que se hallaba viviendo en la Belle Epoque, que tanto admiraba. Por eso asistía a comer a los restaurantes y bistrós de la época que aún se conservaban en París. Pero el último día, el que pensaba celebrar por todo lo alto, comiendo y cenando en el “Montparnasse 1900”, aquel día amaneció sin una sola nube, con un espléndido sol, que dañaba la vista. La torre Eiffel, apareció entera. Entonces se dijo que, aquel final de vacaciones había sido un desastre.
Rafael diciembre 2010

1 comentari:

marisa ha dit...

Quin home tan interessant que ens observa des del mirall!