dilluns, 25 de juliol de 2011

A un amic

Este fin de semana me lo he pasado en Ripoll. La familia Seco nos avisaron que dentro del marco del XXXIIè Festival Internacional de Música de Ripoll, este sábado 23 en la Sala Abat Senjust de l’Ajuntament de Ripoll se haría un “Recital de Poesia i Piano, en record de Josep Lluís Seco” Dolors Vilaplana i Enric Cassany fueron las voces y Joan Amils en el piano. Titularon el evento “A un amic”. Josep era amigo nuestro y nos hizo ilusión que nos lo comunicaran. Naturalmente subimos a Ripoll. Josep murió el pasado noviembre cuando nosotros estábamos en París. Ya estaba muy mal cuando marchamos y lo comenté, morirá cuando estemos fuera ya lo verás. Fue un viaje el de París que por culpa de las huelgas de los ferroviarios se fue alargando. Y así sucedió. Por tanto era inexcusable nuestra asistencia. Me emocionó como nunca, un acto de este tipo me había emocionado.

I
Si tu no hi ets…

La primera parte, con música de Schumann: Capvespre.
Se recitó a Kavafis: Veus (traducció de Carles Riba).
Le siguió Franz Shubert: Impromptus 90, núm. 3
Y los versos fueron:
Joseph Carner: A un amic.
Carles Riba: poema 10 (Estances. Llibre segon).
Màrius Torres: Adverbis de temps. Llavors.
Joan Vinyoli: Els dies.
Rosa Leveroni: Cada alba floreix…
Pere Quart: Mort de Carles Riba.
Guerau de Liost: La muntaya dels morts.
Concluyendo con Schubert: el impromptus 142, núm. 3
Versos maravillosamente elegidos que parecía estaban hablando de Josep Lluís.

II
Antigues veus d’amor que retornen…

Esta parte estuvo representada por los poetas que Josep más admiraba.
En el piano empezó a sonar Frederic Mompou: Cansons i danses.
Jacint Verdaguer: L’arpa, Lo noi de la mare, La filador d’or, Vora la mar.
Eric Satie en el piano y Salvat Papasseit en las voces: Diumenge, Nocturn per acordió, Res no és mesquí, L’ofici que més m’agrada.
Le siguió Ramón Muntaner: Cançó de taverna y Joseph Maria de Sagarra con Memòries (fragmenet), Cançó de taverna: “Al meu pare li vaig dir…”
Isaac Albéniz: Tango sirvió para poner fondo musical a Savador Espriu: Paolo, Tereseta-que-baixava-les-escales
Y finalmente sonaron al piano Les fulles mortes de Kozma para arropar las palabras de Joseph Carner: A Feliu Elias, convalescent.
La sorpresa para todos fue la proyección, sobre la pared blanca de la sala, de unas imágenes grabadas de una representación teatral en la que intervino Josep. Verlo allí, hizo saltar las lágrimas a su hermana y al esposo de Joseph Lluís. A mi también, he de reconocerlo. Fue muy hermoso este acto, al cual se sentían obligados los compañeros de tantos recitales hechos conjuntamente, así como obras teatrales, hechas por el grupo al que pertenecía Josep. Nunca faltó a su llamada. Le faltaba tiempo para subir corriendo a Ripoll.
Reservaron las dos primeras filas para la familia y los amigos. Había gente de Planeta, de RBA, de Edicions 62 y buena parte del pueblo. Era un personaje muy querido y muy valorado profesionalmente. Editor de los Diccionarios Larouse, Planeta, Salvat y en su última etapa de las publicaciones del Natonal Geographic.
A la salida al pie del monasterio nadie se atrevía a marchar a casa. Los comentarios, historias se sucedían y era normal que así fuese, fue una velada muy emotiva. Ya sabéis que no acostumbro a hablar de esats cosas pero esta vez no ha podido estarme.
Cenar con él era, al final de la velada, asistir a una representación teatral o a un recital poético, se sabía de memoria infinidad de textos.
Al día siguiente fuimos a visitar su tumba, antes de regresar. Se lo debíamos. Rafael.

4 comentaris:

  1. M'ha agradat moltissim la teva crónica, feta amb sentiment i sensibilitat (facetes del teu caràcter que no t'agrada massa fe públiques, oi?)
    Escolta, i quina tria! música i poemes tan encertats, que no m'estranya que emocionessin a tots els presents.
    Estic amb tu en el teu sentiment. Una abraçada

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  2. Tan sols puc dir que deu ser fantàstic morir deixant aquest record! Gràcies per compartir-ho amb nosaltres.

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  3. Josep Lluís Seco,pel que expliques bon amic i dol molt quan un amic marxa, en el seu cas a més ha deixat una vida laboral dedicada a les publicacions de gran valua, aixó fa que els que no el coneguérem personalment també l'admirem. La vetllada en el seu record és de les que m'hagués agradar serí, és pura música i poesia.

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  4. Diuen, a vegades, que no calen paraules. Sí que calen. Almenys per perllongar la sensació de tot allò que et lliga ammb el passat (que no per això oblidem que és passat.

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