dissabte, 25 d’agost de 2012

A EMPENTES I RODOLONS

ISLANDIA FASCINANTE 3ª parte y última


LOS PAISAJES.- Y ahora voy a lo que hace verdaderamente fascinante este país de agua y fuego: Sus paisajes, tan variados y tan emocionantes. Para ello seguiré un poco el recorrido que hicimos, iniciado en Reykjavik hacia el este, al día siguiente desde Reykjavik hacia el norte y a continuación, siguiendo toda la costa en dirección de las agujas del reloj hasta volver a la capital que está en el suroeste.
Los geysers, tal vez lo menos interesante. Del gran geyser (que dio nombre a ese elemento de la naturaleza) ya no mana agua, dicen que fue a causa de que se echaban productos químicos para fomentar la salida del agua hirviendo. Otro geyser sí despide agua a intervalos aunque no asciende demasiado. Y hay otros pequeños geysers, pero a los que hayan estado en Yellowstone, por ejemplo, les parecerá poco más que un estornudo potente. Tal vez exagero pero es que tengo sangre andaluza.
De allí fuimos a la Cascada de Gullfoss, la primera de todas las que hemos visitado, y que va bien para ir haciendo boca. No tomé nota de los metros cúbicos por segundo de agua que caen desde aquellas alturas pero seguro que son muchos, muchísimos. El ruido ensordece. Y a continuación al Parque Nacional de Thingvellir, donde estuvo ubicado el primer parlamento y donde Elvar nos explicó, sobre el terreno, el tema de las placas y la falla. Siempre que estoy en algún sitio nuevo pienso lo mismo: ¡Cómo me gustaría poder estar en una maquina del tiempo! Pero en tiempos remotos, el futuro me es igual.
No, rectifico, no voy a hacer un recorrido cronológico de lo que vimos. En las fotografías podrá irse viendo. Puedo comentar el tema de las ballenas o de los glaciares o de los frailecillos, pero el paisaje en general se ha de vivir. La “excursión de las ballenas” está muy bien. Al norte de la isla, en Húsavik, se embarca en unos barcos grandes que se dirigen hacia el norte. Es todo muy para guiris (ves por donde, ahora somos nosotros los guiris). Si quieres puedes ponerte un chubasquero o unos monos térmicos, porque hace frío. Te van explicando cosas y te dicen que, si avistas una ballena lo indiques como las horas en un reloj, así, two o’clock, eleven o’clock. Entonces toda la gente que está en la barcaza se desplaza en aquella dirección, hasta que consigue verla. ¡Y ya es el colmo si puedes fotografiarla! Tuvimos la suerte de ver cuatro, o... tal vez la misma ballena cuatro veces. Resulta divertido.
También está bien la visita a un glaciar, en unos barcos anfibios que pasan entre los icebergs. Son magníficos los colores del hielo, generalmente azul turquesa, aunque algunos son blancos e incluso marrones o negros porque arrastran tierra o ceniza de los volcanes. Sin embargo, cuando tienes un trozo de hielo en la mano es absolutamente trasparente. (Por cierto, decir que nos tomamos un gin tónic con hielo de iceberg, y era tan trasparente que ni se veía en el vaso). Este detalle pijo me lleva a la última actividad que hicimos: La visita a la Blue Lagoon, una instalación preparada hasta lujosamente, un spa en una piscina de agua termal, y con barro blanco (¿litio, dijeron?) que si te lo pones en la cara te rejuveneces diez años. Probablemente hay excepciones porque, fíjate por donde, yo no he notado nada. Allí, a la hora de la comida, cuatro chicos morenos (Marçal decía que eran jeques árabes y yo creo que eran maharajás), con sus albornoces blancos y acompañados de un guardaespaldas rubio tan grande como el armario ropero de una familia numerosa). ¡El colmo del glamour comiendo a nuestro lado!
LA FASCINACIÓN.- Las cascadas: Gullfoss, Godafoss, Dettifoss, Skógarfoss, Sljalandsfoss (aquí si que he tenido que consultar los apuntes, parece claro que foss debe significar cascada). ¡Qué maravillas! Empequeñeces ante ellas. Rocas majestuosas, agua desbocada, todo inmenso, paisajes nunca hollados por el hombre, miles y miles de litros corriendo desesperadamente hacia otros glaciares, a lagunas o a fiordos que llegan al mar, a diferentes velocidades dependiendo de la altura y la inclinación, colores de las aguas que van desde el blanco al negro pasando por verdosos, azules, marrones. El vapor de agua desdibuja los contornos de las rocas. De repente, en alguna cascada, a los lados hay césped, un musgo cuidado por los gigantes de aquellas tierras, los trolls. Y el ruido tiene también todos los matices, desde un imperceptible murmullo hasta un estruendo que hace daño a los oídos. La cascada de Dettifoss es la mayor de Europa. Como curiosidad, ahí es donde Ridley Scott filmó las primeras escenas de la película Prometeus. Si veis la película podréis percataros de su grandiosidad, que no es posible captar en una fotografía. En otra cascada, más pequeña pero igualmente fantástica, pudimos pasar por detrás de ella a través de un hueco en las rocas. Y era emocionante ver y oír algo que difícilmente volveremos a sentir.
Lo más impresionante es que el paisaje está vivo, es decir, donde hoy hay una cascada de dimensiones determinadas, mañana puede quedar modificado todo por un temblor de tierra o por la erupción de un volcán.
Visitamos el cráter de un volcán y desde la cima se veía otro, pero aquello no resultó tan sobrecogedor por cuanto, para acceder a él, en algunos tramos había unos tablones que hacían de escalera. Me gusta más lo agreste, que resulta inalcanzable.
La lava petrificada ha conseguido esculturas irrepetibles, algunas imitando formas reales (el beso de dos trolls) y otras, las más, formas fantasmagóricas que consiguen hacerte soñar en otros mundos.
Desiertos de arena y piedras, kilómetros y kilómetros sin nada vivo, ni un pequeño liquen, tan abundante en otros lugares.
Laberintos de lava, sulfaratas y fumarolas, barro gris respirando acompasadamente para dejar ir al aire un espumarajo humeante. En algún punto la presión del vapor tiene la misma intensidad que una máquina de tren de nuestra infancia cuando iniciaba su recorrido. Nuestros puntos de referencia han de ser esos, no es posible otra cosa y sin embargo... ¡qué lejos de esta realidad exuberante!
Hace unos cuarenta años, a raíz de un temblor de tierra en las profundidades marinas, surgió una nueva isla al sur de la isla, y en la costa próxima hay una gran formación de basalto, una pared majestuosa que desconozco si tiene alguna réplica en otro lugar o es una incomprensible rareza. En esa pared vimos frailecillos, un pajarito muy característico de determinadas zonas de Islandia.
Pisar ceniza negra provinente de un volcán que entró en erupción hace cientos de años, te hace intentar adivinar cómo podría ser antes toda aquella zona. Pero no, es imposible, esta naturaleza cambiante es lo que la hace más incomprensible.
Para finalizar, una broma. Venden unas camisetas con el siguiente letrero: “¿Qué parte de EYJAFJALLAJÖKULL es la que no entiende?”. Este es el nombre del glaciar cuyo volcán erupcionó en el año 2010. Pues eso, no se entiende nada, ni del idioma ni del país. Y esto es lo que lo hace tan fascinante.


MALOLE y MARÇAL  Agosto 2012

fotos 1ª parte
https://picasaweb.google.com/moline2.0/ISLANDIA111Al17Agost2012?authkey=Gv1sRgCIy2__OiseG3iwE&feat=email#slideshow/5778791608518813314


fotos 2ª parte
https://picasaweb.google.com/moline2.0/ISLANDIA211Al17Agost2012?authkey=Gv1sRgCNLwoJ6rspCDIA&feat=email#slideshow/5778796296107487762

fotos 3ª parte

https://picasaweb.google.com/lh/sredir?uname=moline2.0&target=ALBUM&id=5778801483040513025&authkey=Gv1sRgCMfGisDUjab96wE&feat=email





Malole Masip 20.08.2012


4 comentaris:

Maria Teresa ha dit...

Malole, benvinguda de nou al Blog, tinc molts amics que també disfrutaran del vostre viatge, potser millor publicar-ho en tres dies diferents, així és va assimilant i el bloc té vida, però no està mal tot de cop si ho has preferit. Fins el proper apunt.

marisa ha dit...

Hola! La Malole no se'n recorda de com fer-ho i aprofitant que ha sopat a casa li he passat jo, en 3 vegades però d'una tirada. Sembla ser que un grup de fotos no es poden veure; demà en Marçal ho intentarà arreglar. Va fer el text en castellà per enviar-li a una persona del grup. És molt entretingut.

Maria Dolors Giral ha dit...

Ja veig, ja que, un cop més fer-se la tonta, per segons què va molt bé, sempre que tinguis una ànima bessona que et complementi. Marisa ets incorregible, era una magnífica ocasió per espavilar a la nena, que ja té una edat i de tonta res (quan l'interessa).

marisa ha dit...

què m'has d'explicar, estimada? Una, que es feble.