dissabte, 25 d’agost de 2012

A EMPENTES I RODOLONS


ISLANDIA FASCINANTE 2ª parte

y al parecer viene de la misma palabra medieval que significaba cable.
En su alfabeto tienen letras desconocidas, por ejemplo, una a y una e juntas, una pe con un palo hacia arriba, un o con un aspa inclinada sobre la o, diéresis en varias vocales, acento circunflejo, etc. un lío total. Oído es un idioma fuerte, remarcando mucho las r y las j.
Hasta hace un tiempo, todos los niños estudiaban danés en la escuela. Y actualmente también inglés. Tienen poca producción televisiva propia y las películas que pasan por televisión son siempre en versión original (normalmente en inglés) y con subtítulos en islandés.
De las muchas cosas que he aprendido: Los idiomas noruego, sueco e islandés tienen algo en común. No así el otro idioma escandinavo: el finés (de Finlandia), que tiene semejanzas con el húngaro, ¡qué original!; Elvar no nos explicó el motivo.
EXTENSIÓN Y POBLACIÓN.- Nos dijo Elvar que el tamaño de Islandia viene a ser como Andalucía. Creo que dijo que un 15% del territorio está cubierto por glaciares. Y solo tiene 320.000 habitantes, de los cuales 200.000 están en la capital Reykjavik y las ciudades satélites a ella (como Sant Adrià, Santa Coloma, etc.). La segunda ciudad del país y capital de Islandia del Norte es Akureyri, con 18.000 habitantes ¡nada menos! El resto se reparte en pueblecitos, que parecen de cuento, con casas de colores y jardín, y en granjas. La organización de la población en granjas viene de las primeras épocas. Antes en las granjas vivía mucha gente y cuando la granja era importante tenia incluso una capilla; actualmente las granjas están poco pobladas porque la mecanización de los trabajos no requiere mucho personal, pero como recuerdo de épocas pasadas han reconstruido las capillas. Todavía se conserva alguna casa de piedras y barro prensado que se utiliza para guardar aperos de labranza. Hasta hace un siglo eran las viviendas comunes de la gente sencilla pero las destruyeron ya que denotaban la miseria con la que se vivía. Como explico a continuación, el medio de vida de los islandeses es la pesca y la ganadería. Apenas hay agricultura, porque la tierra volcánica no lo permite.
AGRICULTURA Y GANADERÍA.- Los islandeses no han podido dedicarse a la agricultura, el terreno es seco y pedregoso, cuando no está cubierto de lava que, con el tiempo (cien años de promedio), se recubre de hierba. Sólo cultivan patatas, muchas patatas que te sirven con todo y cocinadas de formas varias. Actualmente están experimentando con el maíz y la colza. Hace tiempo plantaron lo que Elvar llamó lubina del Ártico (o algo así) pero es demasiado invasiva y están dudando si seguir cultivándola.
La ganadería sí se explota: caballos, vacas y corderos. De los caballos se comercializa la carne para consumo pero, sobre todo, se destinan a la exportación. El caballo irlandés es muy resistente y muy apreciado, incluso para competiciones. Cuando vas por la carretera es muy frecuente ver caballos paciendo tranquilamente, en ocasiones acompañados por vacas y corderos. En primavera dejan sueltos a los animales por los montes y ellos se proporcionan su propio alimento. Como nos decía Elvar: hay corderos con el síndrome de cabra y se les puede ver encaramados a las rocas buscando hierba para su sustento. Al finalizar agosto (para ellos ya empieza el invierno) los granjeros y los familiares y amigos que les ayudan se van a los montes a recoger a los animales, que pasarán el largo invierno a recaudo. Cada uno recoge a todos los animales que encuentra, sean suyos o no, y como están identificados por una marca en la oreja, después se hace el reparto. En la época en que hemos estado nosotros, todos los campos tienen recogido el pasto, que envuelven en unos plásticos redondos (vimos una granja en la que iban con retraso por lo que nos fue posible observar el tractor con el sistema de empaquetado, similar al de las maletas en los aeropuertos). El pasto así envuelto fermenta y con él alimentan al ganado durante el invierno.
PESCA.- En el mar pescan el bacalao que consumen pero que, sobre todo, exportan. Dice Elvar que en la cocina islandesa el bacalao lo hacían de tres maneras: poniendo a cocer primero las patatas y luego el bacalao; cociendo primero el bacalao y luego la patata; y cociendo a la vez el bacalao y la patata. Tuvo que ir un cocinero vasco a enseñar a cocinar el bacalao para que quedase rico, rico.
En los ríos la pesca más apreciada es el salmón: ahumado y marinado lo ponen en todos los bufets de desayuno de los hoteles.
Nosotros hemos tomado mucho salmón, bastante bacalao y otro pescado que le llaman cat-fish y que no se su equivalente.
LA GENTE.- Todos amables y serviciales. Supongo que no hay inmigración, ¿quién se va al culo del mundo, con perdón, en un país tan grande y despoblado?. En los restaurantes y hoteles atienden chicos y chicas que parecen estudiantes. Todos ellos hablan inglés. Mi inglés es francamente malo pero era un alivio ver los letreros en inglés para poder entender alguna cosa.
Como ejemplo de los islandeses, Arthur, nuestro conductor. No hablaba una palabra de castellano pero tenía la habilidad de sonreír individualmente a cada uno de los viajeros. Un encanto.
LOS HOTELES.- Las dos primeras noches en Reykjavik, un buen hotel con una buena vista y un buen restaurante. Las otras dos en Akureyri, en apartamentos sobre un fiordo. El paisaje te dejaba sin aliento. El desayuno se tomaba en el jardín botánico. La siguiente noche en Hallomsstadur, en medio de un bosque creado artificialmente pero que han conseguido parezca real, precioso y acogedor. El mejor restaurante de todos. La otra noche, ya en el este del país, en Höfn, hotel más sencillo pero correcto, en un pueblo pequeño e irreal, al igual que el de la última noche en Hvolsvöllur, casitas con jardín, camas elásticas para el juego de los niños, bicicletas y... ¡sin gente! Y estábamos en verano, ¡como será en invierno!
En cuanto al del vino, algo catastrófico. En los súper no vendían, solo en tiendas especializadas. Y claro está, en los hoteles y restaurantes lo cobraban a precio de oro. No es de extrañar que los guiris aquí se pongan morados de sangría, por mala que sea. No pensé en preguntar a Elvar como estaba allí el tema del alcoholismo.