divendres, 16 de desembre de 2011

Unas cuantas más:


visiones

Qué demonios estaba haciendo allí, solo, si tuviese que explicarlo no sabría. Pero aquella realidad le hacía daño, mucho daño.

visiones

Qué demonios estaba haciendo allí, solo, junto a su perro. Ambos habían recorrido medio mundo, siempre solos. Tanto tiempo juntos, llegó un momento en que ambos, tenían la misma expresión de soledad en su rostro.

visiones

Qué demonios estaba haciendo allí, solo. Cuando lo pensó, se dio cuenta de que no lo sabía. Su mente estaba en blanco.

visiones

Qué demonios estaba haciendo allí, solo, era la primera vez que le ocurría. Nunca había estado solo. Por eso sintió que se le venía el mundo encima. ¿Qué va a ser de mi?, se preguntó.

visiones

Qué demonios estaba haciendo allí, solo. ¿Solo, dices? No lo creas, la llevo en mi recuerdo.

visiones

Qué demonios estaba haciendo allí, solo, le pregunté. Mejor solo que mal acompañado, me contestó.

visiones

Qué demonios estaba haciendo allí, solo, pregunté. Déjalo, dijeron, siempre quiso estar solo, por lo visto los demás le estorbamos.

visiones

Qué demonios estaba haciendo allí, solo, ¡Solo! ¡Es cierto! ¿Cómo no se había dado cuenta? ¿Cuándo se fueron los demás? ¿Por qué nadie le dijo nada? ¿Por qué lo dejaron ahí? Llevaba rato haciéndose preguntas, pero ninguna solucionó su soledad.


Rafael

1 comentari:

  1. Encara que no comenti cada tongada de soledats ja saps què en penso. Són una boníssima mostra de la teva capacitat d'arrissar el ris. Val aquest comentari per a tots.

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