dijous, 17 de març de 2011



Paseando por París

Fue el primer día soleado, tras la lluvia de varios días. Merecía pues, con más razón todavía, salir a patearse la ciudad. Y que mejor que empezar el paseo junto al Sena. Notre-Dame resplandecía majestuosa, y al otro lado del río la vieja librería Shakespeare & Company, de obligada visita (no está nada mal poner un libro en nuestras vidas, otro más), para los amantes de la literatura y los grandes mitos literarios (ya sabéis Ernest Hemingway, Ezra Pound, F. Scott Fitzgerald, Gertrude Stein, James Joyce o Sylvia Beach, su propietaria).
Poco más o menos nos introducimos en el siempre atractivo Barrio Latino y llegada la hora de comer era obligado buscar restaurante en la zona, que los hay y muchos. Y fue caminando por esas callejuelas cortas y estrechas cuando descubrimos una de esa pequeñas calles que llevaba por nombre Xavier Privas. ¿Acaso se trataba de un ilustre catalán? Jamás había oído hablar de él. ¡Cuánta ignorancia la mía!, me dije. Pero no acabarían aquí las sorpresas. La única callejuela que lo cruza (la calle solo tiene una setentena de números), justo a la mitad de su recorrido es la rue Huchette y en ésta nos encontramos con un pequeño, por no decir diminuto, teatro: el Theatre Huchette. No me había fijado nunca en él, que yo recuerde, pero esta vez sí. ¿Y qué tiene de curioso ese teatro? Pues que desde el año 1957, siguen representando diariamente y sin interrupción “La cantante calva” y “La lección” de Eugène Ionesco y además alardean, y con razón, de haber organizado en su escenario, entre 1950/60, conciertos con Chet Baker.
Pero a todo eso quedó en el tintero quién fue Xavier Privas. Pues según Wikipedia se trata de Antoine Paul Taravel, dit Xavier Privas, né à Lyon le 27 septembre 1863 et mort à Paris le 6 février 1927, est un chansonnier, poète et goguettier et compositeur français. Il fait ses débuts à Lyon au Caveau Lyonnais en 1888 où il obtient un grand succès. Il est sacré « prince des chansonniers » en 1899.
Y para terminar deciros que justo al lado hay una calle con el bonito nombre rue du Chat-qui-Pêche. Y es que ¡París, est toujours París”
Digo todo esto por dar ideas a esos amigos que osan ir a París cada dos por tres, sin pedir permiso.
Rafael.


2 comentaris:

Maria Dolors ha dit...

París c'est toujours París, bien Sûr i m'agafen unes ganes cada cop que hi penso... i hi penso sobvint, eh. El que passa és que ho vull fer bé, tinc plans de, potser a la tardor si la crisis lo permite, fer un intercanvi de casa amb algú de París i passar-m'hi almenys dues setmanes. Sinó és així corro el risc de morir en la trescada de tanta feina que se m'ha acumulat. París c'est toujours París.

malole ha dit...

No tornarem a anar a Paris sense consultar a l'expert Rafael, bien sure! Pardon, mon ami