divendres, 14 de març de 2014

EL TREN Y EL CINE


VII
El atractivo del tren en el cine

Quisiera reflejar la importancia del tren en el cine, por encima de consideraciones de otro tipo, como pudieran ser que ambos, son hijos de la revolución industrial.
El interés del tren en el cine se halla en la posibilidad de poder plasmar experiencias personales en infinitos viajes imaginarios, mostrados y planteados al espectador. En pantalla pues, disponemos de la fabulación viajera, pero que a la vez, en esos desplazamientos, ese vehículo nos traslada a un espacio cerrado, un microcosmos, un habitáculo transitorio de obligada convivencia de gentes de paso, ajenas entre sí, que permite ofrecer historias de todo tipo, tanto del oeste, con cuatreros, telegrafistas, colonos, indios,…hasta historias de narrativa criminal, crónica negra de diferentes países. Asaltos al tren correo, asesinatos de viajeros en sus compartimentos, persecuciones de vagón en vagón, por pasillos, sobre los techos o pasando por el exterior en trenes victorianos. Desapariciones de personajes en pleno viaje. Presencia de espías en tiempos de guerra. Cargamentos ilegales de arte, de documentos o quizás objetos exóticos y misteriosos. El paso de un país a otro en tiempos conflictivos.
De ese espacio cerrado que tan bien supo utilizar el mago del suspense Alfred Hitchcock, con sobrada técnica.
El tren en el cine, crea también, espacios claustrofóbicos, herméticos, de los cuales es difícil huir, por estar en continuo movimiento. El tren acota argumentos obligando a encontrar soluciones allá dónde parece no haberlas. De ahí ese encanto, ese interés que produce y que se muestra en infinidad de films, algunos de ellos míticos.

2 comentaris:

marisa ha dit...

M'està resultant interessantíssim tot el que expliques. Gràcies.

Maria Dolors Giral ha dit...

I d'enamoraments també. I desenamoraments.