dimarts, 10 de desembre de 2013

SAUDADE


Saudade


Tengo la edad que tengo y no obstante me escandaliza lo que estoy viendo. Nuestra sociedad ha cambiado, todo el país ha cambiado y no para bien precisamente. Y de pronto, me doy cuenta que se ha apoderado de mi, la saudade, ese sentimiento portugués que sin ser lisboeta, me resulta extraño y en realidad no lo es. Han hecho presencia en mi mente los recuerdos de mi infancia más feliz, todo y siendo como fue, tiempo de posguerra. La obsesiva comparación con otros tiempos, superada la adolescencia, la pasión por el arte, quién sabe, ahora pienso que quizá fue mi refugio ante la mediocridad que me rodeaba. Y ahora me da por evocar los días felices del pasado, un ataque de nostalgia como nunca había sentido. Me he vuelto un mirón de ese pasado mío. Como si esperase algo nuevo que pudiera llegar, aun ha sabiendas de que nada debo esperar ya. Así que estoy abocado a esa nostalgia o a esa saudade, porque tengo la edad que tengo y vivo escandalizado de cuanto está sucediendo. Mi vida está en la recta final, y con ella mi mundo. El que me rodea ya no me pertenece, es de otros. Iba a decir de los que lo están construyendo, pero no es así, es de los que lo están destruyendo. Ah! Saudade, te apoderaste de mi sin darme cuenta, quizá estaba durmiendo y para deshacerme de ti, desconozco cómo se hace. Quizá porque mi cuerpo está gastado y enfermo. Quizá.

 Rafael Rodríguez-Bella                     

 Barcelona 10 de diciembre de 2013

3 comentaris:

Maria Dolors Giral ha dit...

La nostàlgia és el que produeix la saudade. És tristesa, sí, però ditxosos els que tenen coses per enyorar i recordar.

Rafel ha dit...

La saudade siente nostalgia de algo que aun no ha sucedido.Es algo muy difícil de explicar y que no tiene traducción correcta posible. En ningún idioma. Pero yo estoy hablando de estar sintiendo saudade de algo que parece que para mucha gente no está sucediendo, todo y siendo muy gordo, lo que está sucediendo día a día, y me obliga a sentir saudade de aquello que fue y con el tiempo se ha convertido en lo mejor que he vivido. Es como un ejercicio que no tiene sentido, como siempre ha sido el ir a la contra, en nuestro país que en defintiva fue lo que nos salvaba del embrutecimiento al que éramos sometidos. Y hablo de saudade de aquellos escasos momentos liberadores, porque hoy nos están hundiendo en la misma mierda de entonces.

marisa ha dit...

Son "malos tiempos para la lírica" no hi ha dubte però la teva vida no està a la recta final, Rafael.