dimarts, 17 de desembre de 2013

NOLAN


6. Un caso de prostitución


Había pasado una semana desde mi encuentro con Nolan y no se habían producido más noticias al respecto. Todo parecía hallarse en calma. La vida seguía monótonamente como correspondía a una ciudad de provincias, donde nunca pasa nada. Pero yo sabía que sí pasaban cosas. Y si no pasaban me las inventaba, para algo soy escritor. Mis inquietudes no me permitían no encontrar un suceso, al menos a la semana. De lo contrario resultaría muy aburrido. Así que, aquella fría mañana de un desapacible otoño, me preguntaba durante mi desayuno, qué debería estar haciendo Nolan. Y si habría interrumpido su calma aquel extraño doble suyo. Así que pensé en llamarlo luego.
Entró mi mujer diciendo que habían traído el periódico.
—¿No es ese tu amigo Nolan?—preguntó mostrándome la portada.
Cogí el diario extrañado por su pregunta.
—Sí, si lo es —dije sorprendido.
—¡Pues baya tipejo!
Aparecía su foto en portada, a gran tamaño, junto al titular: ”El detective Nick Nolan involucrado en un caso de prostitución”.
—¿Será posible?
—Yo de ti, elegiría con más cuidado tus amistades, querido.
—¡El doble! ¡Ha actuado el doble, seguro!
—¿Qué doble? ¿De qué hablas?
—De nada—contesté.
Cogí el abrigo y el sombrero y me planté inmediatamente en la calle.

1 comentari:

Maria Dolors Giral ha dit...

vaya, que no baya que és el fruit.