dimecres, 11 de desembre de 2013

NOLAN


4. ¿Entonces era cierto?

Tuve que hacer un esfuerzo para reponerme por lo que acababa de decirme.
—¿Entonces es cierto?
—Eso parece. Pero, ¿cómo? ¿Acaso sabes algo al respecto?
—Sospechas, solo sospechas. Por eso he venido —y le alargué la nota.
La leyó detenidamente.
Supuse que no era tuya, le dije, pero quería que me lo confirmaras y en todo caso que lo supieses. Pero ya veo que llego tarde, como siempre. Nolan siempre va por delante. No fue ridículo lo que sentí, fue la decepción que siempre me embargaba, cuando intentaba pasarle alguna noticia o información. Siempre me ocurrió igual. Debí pensar que volvería a sucederme de nuevo.
—¿Tienes idea de quién es?—pregunté.
—Ni la más remota idea, esta vez. Tendré que empezar a indagar. Aunque la verdad, no sé por dónde empezar. Nunca me había ocurrido nada tan absurdo como esto. Y si quieres que te diga la verdad, tampoco me preocupa demasiado. Se tratará de algún perturbado, un chiflado que no tiene otra cosa que hacer. Alguna broma pasajera y que quizá nunca lleguemos a saber quién fue. ¿Qué importancia puede tener? No creo que deba preocuparnos. A mi por lo menos de momento no me preocupa.
Quizá tenía razón, quizá le di demasiada importancia. Porque, al fin y al cabo, aquello no conducía a nada.
—¿Qué tal el café?
—Está bueno. Es fuerte, como a mi me gusta.
—Y quién sabe, quizá a partir de ahora te persigan las mujeres, como al tipo ese de la tele.


2 comentaris:

marisa ha dit...

Em fa gràcia tornar a seguir les "aventis" de'n Nolan; sembla que el temps s'hagi aturat i ja fa 8 anys.

Maria Dolors Giral ha dit...

Ets mestre en el dir sense explicar res i fer-nos quedar com a gossets expectants amb les potetes juntes i treienht la llengua, esperasnt més menja deliciosa.