dimecres, 22 de desembre de 2010


TODO ES POSIBLE EN PARÍS

7
Tuileries


Había quedado con ella en la estación de metro de Tuileries. Venían de direcciones opuestas. Su intención era visitar el Museo del Louvre. Comprobó que había llegado antes que ella, puesto que no estaba en el andén opuesto, tal y como supuso que estaría. En cambio, vio sentado en uno de sus bancos, a Steve Buscemi. ¡Seguía allí! No podía ser. Debía ser una pura coincidencia. Estaba claro que acababa de visitar el museo, llevaba una bolsa de allí y postales de la Gioconda, consultaba distraídamente un catálogo. En éstas que llegó un metro, en él viajaba ella. Se disponía a caminar cuando se fijó en Buscemi. Se dirigió a él y lo saludó. Buscemi atentamente correspondió su saludo con dos besos, uno a cada mejilla. Y él observándolos, desde el otro andén. Llegó otro metro y se subieron en él. Y él siguió viéndolo desde el otro andén.
Rafael diciembre 2010
NOTA URGENTE: ¿PARA CUÁNDO LA INDEPENDENCIA?