dimecres, 29 de desembre de 2010

Imagen que no es mía ni de Fernando, aquí debajo está escrita su procedencia.

Desaparecido.
Por alusión.

Escribo desde la no existencia. No existo en mis escritos, son los personajes, los paisajes, los únicos pobladores de mis textos. Yo he desaparecido voluntariamente para poder darles paso a ellos. Y es desde mi inexistencia que ellos adquieren presencia. Dominio de sus actos que no son los míos. Nacen de la inconsciencia, de una necesidad que se proyecta en ellos, solo en ellos. Y cuando surgen, yo desaparezco. Es la función y el destino del escritor. Dar vida a otros. Esos otros la adquieren, la hacen suya y automáticamente, desde aquel preciso instante su autor desaparece. No puedo evitarlo, porque ellos, una vez han crecido, exigen y suplantan a su creador. Es lo que se dice, matar al padre, quitar al ser de en medio. Dejar el paisaje limpio, sin contaminación humana, privar a la obra de todo movimiento. Dejarla deshabitada. Invadirla de vacío. Instaurar la nada. Provocar el desconcierto de un espacio inaudito, conocido pero, vaciado de contenido, despoblado de presencia humana, aislado de la obra original, si existiera, para que quedase desguarnecido. Abandono del o los personajes que lo habitan. Solo. Yermo. Desvalido. Indefenso. O quizás, un elogio al vacío. Soledad, representación de la ausencia. Dostoievsky lo decía: O mejor dicho uno de sus personajes de Los endemoniados, lo decían: “En el Apocalipsis el ángel anuncia que ya no existirá el tiempo…cuando los hombres sean felices, ya no existirá el tiempo, porque ya no hace falta”, dice. “El tiempo al fin y al cabo, no es un objeto, sino una idea. Desaparecerá con nosotros, con nuestro entendimiento”. Y si tenemos en cuenta todas estas enseñanzas nos será más fácil entender que el hombre desaparezca de su obra. Por eso en mis historias los personajes de los cuadros desaparecen. Yo mismo desaparezco de mis escritos. Una ausencia voluntaria, para ser más creativa.

No soy pues, Rafael Rodríguez-Bella. Quizá sea Nolan, quizá o quizá no. Quiza sea el doble de Vila-Matas. Vaya usted a saber. Al desaparecer no he dejado rastro de mi. ¿Quién soy pues? O sí soy yo. No sé. Vosotros diréis.

1 comentari:

maria dolors ha dit...

Per això precisament m'agrada i m'inquieta l'obra de l'artista que us vaig presentar ahir. És també l'absència la que hi és. Una absència coneguda i per això encara més punyent.
És tot un exercici de reflexió el que ens proposes. Segueix donant-nos amics nous. Tu, escàpa't, a tu ja et tenim d'una altra manera, però sense tu els teus personatges no hi serien. I els volem.