dimecres, 15 de desembre de 2010


TODO ES POSIBLE EN PARÍS

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El arte necesita verse descansadamente


Leía el otro día un artículo de Vicente Muñoz Molina en el que, según él, el pintor Genovés decía que los cuadros hay que mirarlos sentados. Que no deben mirarse de pie, que había que hacerlo sin prisas y no con ese cansancio errante de los museos que deja los pies doloridos, y él añadió, que también deja la espalda cargada y algo encorvada por el peso de la cámara fotográfica y las bolsas que se acostumbran a llevar con libros, y Genovés añadía además que, conllevaba la mirada desganada, cuando uno transita por estos enormes museos o pinacotecas. Esta lectura le ha recordado, la visita que hizo este pasado mes de noviembre, al museo del Louvre. Solo quería visitar la galería que alberga la pintura italiana que va del s XIII al XVIII, pero que le dio tiempo para echarle una ojeada a la pintura española y la francesa de grandes formatos, y le ha hecho recapacitar que efectivamente, tal como dicen Muñóz Molina y Genovés, no hay bancos donde sentarse y menos aún donde contemplar cómodamente un cuadro. Los escasos que habían en la zona de la pintura italiana, no coincidían estar frente a las piezas importantes y lo mismo ocurría en las salas de pintura española. Los Murillo, los Ribera, ya se veían con el cansancio sobre la espalda. Otra cosa fue, en la zona de las pinturas francesas de gran formato. Allí pudo descansar un rato, aunque no demasiado cómodamente, dado que eran bancos que no tenían respaldo. Pero agradeció ver sentado la obra de David. Y la verdad era que, sí se necesita ese sosiego y ese descanso, a la hora de contemplar una obra de arte. Muñoz Molina decía que la pintura, como el cine o la novela, también es el arte del tiempo, no solo del espacio y que por tanto, se agradece la presencia de un banco porque permite mirar despacio un cuadro. Eso coincide con lo que él siempre había recomendado: visitar los museos, por partes, para evitar el cansancio y gozar con todos los sentidos abiertos una obra de arte.
Rafel Nov. 2010

3 comentaris:

malole ha dit...

I a part del que diu Muñoz Molina, no creus que els anys també ens pesen una mica? Jo no recordo haver-me cansant tant als museus abans. Quan veig que has posat I confio que arribaran més cròniques.
Petons

marisa ha dit...

Recordo el dia que vaig anar a veure El Museu de Ceràmica del Palau de Pedralbes. Gràcies a la Ma. Dolors (que n'havia estat directora) em van facilitar una cadira de rodes i em van passejar per tot el Museu. És una alternativa, no creieu?

Maria Teresa ha dit...

D'acord que l'art sobretot la pintura requereix asseures i mirar en calma,malauradament no ho fem normalment. Espero que aquest escrit sigui el primer d'altres. (la Susi molt maca!)