dimarts, 21 de desembre de 2010


TODO ES POSIBLE EN PARÍS

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La visita


Ahora llevaba unos días de quietud. Nada que pudiese hacer peligrar su puesto de trabajo. No hubo movimiento alguno en ninguno de los cuadros de su sala y esto lo tranquilizó un poco. No del todo, puesto que con hechos como los que le habían sucedido, nunca se sabía. Podían volver a ocurrir inesperadamente. Lo que sí le ocurrió, fue que tuvo la visita de un personaje que entabló conversación con él y que le dijo estar en París, para despedirse él y su esposa, de la ciudad. Y que estaban recorriendo los lugares que desde hacía cuarenta y tres años, venían visitando periódicamente cada dos o tres. Él le escuchó cortésmente y durante el transcurso de la conversación le preguntó a que se dedicaba, ya que lo había visto muy interesado en alguno de los cuadros, un interés fuera de lo normal, le dijo. Fui dibujante publicitario y ejercí como director artístico, le contestó, ahora estoy jubilado y me dedico a escribir. ¿Y qué escribe?, le preguntó. Relatos de todo tipo. Historias de misterio, incluso a veces. Cosas que me explican que han sucedido y que por descontado las arreglo, para que no se sepa cuál es la fuente, porque quizá podría comprometer a la persona que me lo contó, ya sabe. Sí, por supuesto. ¿Y le cuentan muchas cosas? Pues la verdad es que no. Supongo que es porque les da vergüenza explicarlas. Y cuando no me llega ninguna información, pues me la invento. Por ejemplo, a lo mejor a usted le ha ocurrido algo extraño alguna vez en este museo. ¿No le ha ocurrido nada? Hombre… ocurrir, ocurrir, alguna vez sí ha ocurrido. ¿De veras? ¿Por qué no me lo cuenta? Porque podría comprometerme. No. No se preocupe. Verá en estos casos lo que escribo lo pongo en un blog que tenemos unos amigos. Quiero decir que no lo publico en ningún libro y el blog solo tienen acceso unos cuantos. ¿Qué le parece, se anima y me lo cuenta?
Estuvo dudando durante un rato, pero finalmente se decidió. Verá usted, le dijo, el otro día apareció una mujer que llevaba un abrigo de pieles, pero en realidad iba desnuda, y mojaba el parqué por allí donde pasaba. ¡No me diga! Siga, siga, me interesa.
Rafael diciembre 2010

1 comentari:

Maria Teresa ha dit...

Segueix la intriga... que bé... en tenim per dies, espero el final de la dona amb abric de pell.