dimarts, 19 d’octubre de 2010


23. Antes de hablar del CinemaScope.
“Cantando bajo la lluvia”.


Un buen comienzo para la década de los 50. Gene Kelly y Stanley Donen vuelven a demostrar que pueden hacer una obra maestra del musical, y la hacen: “Cantando bajo la lluvia”. Es el musical por excelencia. Cuenta además una historia de cine dentro del cine. Situada en el Hollywood de la era del cine mudo y su paso al sonoro. Un momento crítico para la industria cinematográfica, en el que se revolucionará el mundo del espectáculo. Un argumento perpetrado magistralmente por Betty Comden y Aldolph Green, dos genios del momento. Las canciones, en su gran mayoría, incluida la que da título a la película son de Arthur Freed, su productor, el hombre que levantó el musical de la MGM, entre 1940 y 1950.
La trama cuenta como una actriz famosa del cine mudo se verá apartada a causa de su voz inadecuada para el sonoro. Y a su vez, como una actriz en sus comienzos se ve obligada a convertirse en la “voz” invisible de la estrella de moda con voz desastrosa.
Con aire de comedia que en momentos roza el drama, utiliza la ironía y las sanas bromas para dibujar cómo es la gente de la profesión. En cuanto a los números musicales son todos una auténtica maravilla que funcionan a la perfección. Desde los bailes de Gene Kelly con Cyd Charisse, a los cómicos de la mano de Donald O’Connor. Una canción, por ejemplo, como “Good Morning” es una demostración de vitalidad y alegría de vivir, gracias a los dos protagonistas acompañados por Debbie Reynolds. Y que decir del número que da título a la película “Cantando bajo la lluvia” que se ha convertido en un mítico entre los míticos. Una pieza que se repite dos veces, una en los títulos de crédito al inicio y la otra con Gene Kelly en solitario bajo la lluvia, jugando con el paraguas y bajo la mirada intimidatoria de un policía. En resumen es un film que se ve veces y más veces y nunca se cansa uno de volverlo a ver. Cuando se sale de la sala uno se pregunta cómo debió ser el tinglado que se montó para que la lluvia cayese torrencial y de forma uniforme, distribuida por el plató, para que pareciese real.
Sencillamente, un film realizado por unos artistas, del primero hasta el último, en estado de gracia. Imposible que se repita.

Rafael Octubre 2010

1 comentari:

Maria Dolors ha dit...

Com sempre, segueixo interessadíssima els teus escrits de cinema.
Només una petita puntualització. Dius que el guió està perpetrado y aquesta paraula, segons el diccionari vol dir ejecutar o cometer algun delito grave. O sigui que té una connotació negativa. No crec que fos aquesta la teva intenció.