dimecres, 23 de febrer de 2011

El 23 - F

Bien, pues ahí va mi versión de aquellos momentos.
Estábamos en mi estudio, como solíamos hacer cuando había sesión parlamentaria, escuchando por la radio. Encontrábamos interesantes, cosa que no ocurre ahora, los debates. Los dos eternos rivales: Fraga y Felipe González, utilizaban con gran soltura e inteligencia, textos extraídos de obras literarias o frases de grades escritores o políticos. Y cuál fue nuestra sorpresa, muy desagradable por descontado, cuando oímos aquello de “todo el mundo al suelo” de nuestras bocas salió “¡¡ja està, ja hi tornem!!”. De pronto el desánimo y la rabia se abatió sobre nosotros. Inmediatamente llamé a casa. Los niños tenían un profe de repaso que les daba clase, hablé con él explicándole lo sucedido en el congreso. Le pedí que no salieran a la calle de momento, y que yo llegaría lo más pronto posible. Después llamé a EADA dónde la Susi asistía a un curso de Contabilidad Analítica. Me dijeron que no podían interrumpir la clase. Dije que era urgente, se trataba de una excepción. La llamaron y se lo conté, le dije que estuviera a la expectativa y que si veía problemas a la calle que no se moviera. Cuando ella regresó a la clase explicó el asunto y nadie lo podía creer. Ella dijo que dejaba la clase y marchaba a casa. La clase se interrumpió y todos desalojaron la escuela. El resto imagino que como todo el mundo estuvimos pendientes toda la noche de cómo evolucionaban los acontecimientos. Con la rabia dentro por ver que podría volverse atrás y empezar de nuevo con los militares y los franquistas. Por suerte no ocurrió así. Hoy creo que el ejercito ya no es lo que era, por suerte para todos. Ahora el peligro está en el Tribunal Superior de Justicia y el Tribunal Constitucional y en una buena parte de jueces y abogados. Y Garzón pagará por ello. Y nosotros sufriremos las consecuencias si lo admitimos. Rafael. 23 febrero 2011.

2 comentaris:

Maria Teresa ha dit...

Jo estava treballant a la Platò i recordo la por tot el matí dels metges joves, adjunts, per si eren mobilitzats si hi havia ferits. Van passar un calvari, nosaltres seguiem fent la nostra feina amb l'orella enganxada a la Radio. Estic contenta que ni que sigui per un mal record, llegir-te al Bloc.

Maria Dolors Giral ha dit...

Bé per la solidaritat!