dissabte, 11 de gener de 2014

escritura



Parafraseando a Walter Benjamin

Cuando pienso sobre literatura, en el momento actual que vivimos, de forma automática viene a mi memoria lo que decía Walter Benjamin sobre el “rápido lenguaje” como el de “la octavilla, el cartel, los artículos en revistas” y yo añado, periódicos también, como los únicos que pueden hacer surtir efecto ante la opinión pública para que pueda estar “a la altura del momento”. Decía también Benjamin: “las opiniones son lo que el aceite es para las máquinas”. Pues engrasemos la maquinaria del entendimiento, para ver claro cuanto nos están haciendo en contra, desde el gobierno, promulgando leyes restrictivas y coactivas y si no actuamos, para remediarlo, mejor será que nos dediquemos a crear una oficina de objetos perdidos.

 Evito acostarme temprano. En el silencio de la noche, escucho mis relatos. El sueño me los arrebata, imponiendo los suyos que desaparecen a la mañana siguiente, sin dejar rastro. Por eso evito acostarme temprano.

Hablar del mundo de la noche y el mundo del día, es como hablar de recogimiento y desolación. La luz daña los ojos de la mente, lo desbarata todo y te deja solo en medio de la vorágine. Has perdido el amparo nocturno de tu ser más íntimo. Por eso evito acostarme temprano.

La noche es lo más claro que puedes ver. Su oscuridad te permite escribir diáfanamente y tu soledad, en mitad de la negrura, crece hasta sentirte acompañado por tus pensamientos que van fluyendo y arropándote cual manto celestial. Por eso evito acostarme temprano.

 Y sigo como cuando era niño: tras las cortinas. Escuchando y observando sigiloso, esperando no ser visto. Así, fui haciendo mío, el mundo que había al otro lado. Y sigo.