dilluns, 23 de maig de 2016

CINE Y POLITICA


ELIA KAZAN
(II)


            Elia Kazan, nacido en Constantinopla y emigrado a EEUU, ingresó en el Group Theatre fundado por Lee Strasberg. Ingresó en el Partido Comunista American en 1934 y lo abandonó dos años después. Compareció ante el Comité de Actividades Antiamericanas el 14 de enero de 1952, entonces él ya era un famoso y reconocido director de cine y teatro. En 1947 estuvo al frente del prestigioso Actor’s Studio de New York. Aquel mismo año dirigió “Un tranvía llamado deseo”, en el teatro, “Mar de hierba” (1946), “La barrera invisible” (1947), “Pinky” (1949), “Pánico en las calles” (1950), en el cine, eran sus credenciales como virtuoso director. 

 En su comparecencia ante el Comité, declaró haber estado en el Partido Comunista, pero que pronto lo abandonó y se negó a denunciar a nadie. Pero tras esa declaración, recibió presiones por parte de la Industria y se vio obligado a volver a comparecer ante el Comité y allí esta vez, voluntariamente, comenzó a denunciar a amigos y compañeros de trabajo. Explicó además, que acababa de realizar “¡Viva Zapata!” (1952). 

Que era un film anti-comunista. Declaró en contra de su amigo, el escritor Arthur Miller, y éste rompió su amistad de inmediato. Es más, escribió una obra en 1953: “Las brujas de Salem”, una parábola, como se la conoce, del MacCarthismo.
            Kazan a continuación, rodaría films anticomunistas “Fugitivos del terror rojo”(1952), “La ley del silencio”(1954), un film por el que curiosamente se le otorgó el Oscar (¿por los servicios prestados?), al mejor director y que pretende justificar la delación, al poner en boca de Marlon Brando que

 delata a los gángsters que controlan el trabajo en el puerto. Arthur Miller, en respuesta escribe “Panorama desde el puerto” que fue dirigida en el teatro por Martin Ritt, donde se demuestra el desprecio de Miller ante la delación y los delatores.
Debido a todo esto Arthur Miller fue llamado a declarar ante el Comité. Pero fue consecuente con su forma de pensar, rehusó dar nombres y dijo haber asistido a reuniones. Fue condenado a pagar una multa de 1.000 dólares y a cumplir un año de cárcel. A todo esto Miller escribió “Después de la caída” que llevó también al teatro.
            Recuerdo que en 1992, Elia Kazan fue invitado a presentar un ciclo de sus películas en la Filmoteca de Catalunya se realizó una rueda de prensa, a la que pude asistir, y allí un periodista le preguntó sobre el tema de sus declaraciones ante el Comité de Actividades Antiamericanas. Kazan visiblemente molesto le contestó airadamente que si quería saberlo leyese su autobiografía y se enteraría. Y zanjó el asunto. Su actuación en la “Caza de brujas” le pasó factura el resto de su vida. Él siguió rodando no obstante, en films que trataban, de una manera u otra, de excusar su conducta, Implicándose en “America, América” (1956) deonde explica sus orígenes. Después realizaría “El compromiso” (1969) con Kirk Douglas,  Faye Dunaway y Deborah Kerr o “Los visitantes” (The visitors) (1972). Y en 1998 se le entrega el Oscar honorífico, ante la protesta de actores y directores asistentes al acto.

 

1 comentari:

Maria Dolors Giral ha dit...

A la última sessió meva del "cineclub" que fem amb les meves amigues vaig projectar Panorama desde el puente i La ley del silencio que ens va donar, com no, molt joc de comentaris. A més a més feia molt pocs dies que havia anat a veure el Panorama que feia al Romea, el nostre Eduard Fernandez, que ja vaig criticar en el seu moment.