dijous, 19 de maig de 2016

CINE Y POLITICA


 Cartel de Jano

TRUMBO
(II)


            Los actores resultaban fácilmente reconocibles por todo el mundo. Declararse comunista significaba perder el trabajo, la fama, la ruina. Nadie les acogería en los estudios.
Cartel de Soligó
   
En cambio los guionistas podían seguir trabajando, pero en condiciones humillantes. Podían hacerlo pero firmando otro por ellos. De eso trata el film “La tapadera” de Martin Ritt, con Zero Mostel y Woody Allen. Sobre todo los buenos guionistas, podían conseguir mucho trabajo. Trumbo fue uno de ellos. Trabajó incansablemente, todas las horas del día, vendía sus guiones a precios obligadamente bajos a varias compañías, siempre bajo seudónimo y animó a sus compañeros a hacer lo mismo. Hasta provocar situaciones difíciles. Como el caso del guión escrito por él de “Vacaciones en Roma” de 1953 (firmado por Ian McLellan Hunter, John Dighton) y que tuvo gran éxito y obtuvo el Oscar al mejor guión, firmado con seudónimo durante 13 años de exilio en Hollywood o el caso de “El bravo” (1956)

 Cartel de Saul Bass

 que también logró el Oscar al mejor guión, todo y procurar por parte de la Academia, evitar que pasara esto. Hasta que dos personajes con poder en aquellos momentos en Hollywood, Otto Preminger y Kirk Douglas, le pidieron a Trumbo que escribiera el guión de sus respectivas películas, “Exudus” y “Spartaco”, plantando cara al Comité. Así apareció por primera vez, después de la “Caza de Brujas” el nombre de Trumbo en los títulos de crédito en un film. Eso significó el fin de una vergonzosa etapa de los Estados Unidos.

 Cartel de Saul Bass