diumenge, 3 de novembre de 2013


Tiempos oscuros

Es indudable que, como decía David Foster Wallace, estamos inmersos la mayoría de nosotros en “tiempos oscuros” y que duda cabe que nos están llevando a la destrucción de nuestra paz interior, tan importante o más que la exterior. Todo, a nuestro alrededor, está cambiando a pasos agigantados a peor. Y da la sensación de que esto no hay quién lo pare, cuando no debería ser así. Y para que no lo sea debemos reflexionar sobre lo que es más importante en nuestras vidas, si lo material o lo humano. Cada día, tenemos ejemplos, por pequeños que sean que no lo son, de esta destrucción de cuantos logros se habían ido consiguiendo día a día, con esfuerzo e ilusión. No hay que quedarse en casa, hay que salir a la calle, hablar con la gente, implicarse, rebelarse y desobedecer todo aquello que va contra los principios básicos de la convivencia, la cultura, el bienestar y la justicia. La sociedad está en poder de la derecha más reaccionaria a causa de una mayoría absoluta tanto política como religiosa que lo está destruyendo todo. Que en lugar de apostar por la convivencia está implantando la confrontación, abocándonos al egoísmo personal, al todo vale, y ese no es el camino. Sí, estamos viviendo “tiempos oscuros” y por ello nuestra obligación es cambiar esa involución o nos convertiremos una sociedad muerta irremisiblemente.