dilluns, 4 de novembre de 2013


De nuevo la mano oscura

       ¿A dónde ha ido a parar nuestro derecho a la intimidad? ¿Pensamos alguna vez que el Estado permitiría el saqueo a nuestra intimidad, que permitiría que se nos espiase? Otro atropello más. Y van…
Esa mano oscura que ha atacado nuestra economía, nuestro sistema sanitario, nuestras pensiones, nuestra cultura, todas nuestras libertades, las libertades propias de lo que debería ser una democracia, ahora, encima nos espía. Tenemos los espías en nuestros teléfonos, en nuestros ordenadores. Ya no nos queda ni nuestro derecho a la intimidad. ¿Qué más vamos a tener que soportar? ¿Y nuestra dignidad? ¿Acaso no cuenta? Por lo visto NO!