dijous, 8 de setembre de 2011



THE YELLOW KID

Debí haber empezado por aquí, hablando del inicio de la era del comic. Pero dados los estrenos cinematográficos que se están produciendo, basados en personajes del comic, opté por empezar hablando de los que nunca tendrán su película, y lógicamente eso nos llevaba, de entrada, a los de nuestro país, con la excepción de Mortadelo y Filemón o El Capitán Trueno, que al fin tiene su película concluida, poca cosa más hay.

De modo que hoy empiezo por el principio. Y el inicio fue cosa de Richard Felton Outcault y su personaje “The Yellow Kid” que comenzó a prefigurarse en el suplemento humorístico del New York World, de Pulitzer, en 1893, pero con el nombre de Hogan’s Alley, nombre del barrio proletario de NY. Después pasó al New York Journal, de Hearst, donde acabó de darle forma y personalidad, tal como se le ha conocido en nuestros días, ya con el nombre definitivo The Yellow Kid. (Actualmente se concede el prestigioso “Premio Yellow Kid” al mejor comic del año y a su creador). Durante algún tiempo existieron dos Yellow Kid. Pulitzer se negó a dejar de publicar aquel personaje y Outcault le puso el nombre The Yellow Kid en su andadura por el diario de Hearst. En cuanto al nombre de Yellow, se debe al incorporar el color amarillo a su camisón, el único color que hasta aquel momento no había dado bien a la hora de imprimir con las antiguas rotativas.

The Yellow Kid es un niño orejudo y calvo, de aspecto simiesco que viste un camisón de dormir, largo hasta los pies y de color amarillo, sobre el cual su autor escribe lo que nos quiere contar. De hecho empezó en blanco y negro, en tiras cómicas. Después pasó a media página. En este momento se le añaden carteles, pancartas, siempre con textos explicativos, referentes a la historia, lo que va prefigurando, junto a su periodicidad, la forma y la estructura del futuro comic. Terminará, además, siendo la portada del suplemento. Con él nace el cómic. En 1897 Outcault abandonaría a Hearst, para irse al New York Herald de Gordon Bennett.

Ese fue pues, el inicio del comic, promovido por Pulitzer y lanzado masivamente por la gran astucia y visión comercial de Hearst. (A su muerte sucedida en 1951, el trust de Hearst poseía 12 revistas y 38 periódicos, con una tirada global de 12 millones de ejemplares).

No obstante nunca ha faltado quién ha buscado un origen respetable al comic. Pero de eso ya hablaremos más adelante.

3 comentaris:

Maria Teresa ha dit...
L'autor ha eliminat aquest comentari.
Maria Teresa ha dit...

Esperaem els nous capítols del còmic. Thr Jellow Kid se m'ha fet simpàtic. No el coneixia.

Maria Dolors ha dit...

Més, més... ens tens com a ogres voraços.