divendres, 16 d’agost de 2013


Este verano

Intentando superar los rigores de la estación estival, he decidido refrescarme aunque sea solo mentalmente, acudiendo a la memoria. Recordando remojados films que periódicamente deberíamos ver y disfrutar.
He decidido empezar con “El nadador”, con un espléndido Burt Lancaster, entonces tenía 52 años, recorriendo y atravesando a nado, todas las piscinas del condado. El film fue realizado en 1968 por Sidney Pollack, tras el abandono de Frank Perry. Está basado en un relato de John Cheever. Una visón de lo que es el final de la juventud, el transcurrir de los años, pero con tanta piscina, es muy refrescante también.
Pasemos a algo menos preocupante, “Escuela de sirenas” (1944), con una esplendorosa Esther Williams, una excelente nadadora, anterior a Gema Mengual, de la época dorada de la MGM. Con motivo de su reciente fallecimiento, a los 91 años, salió otra vez a la luz, la frase pronunciada, según dicen, por una actriz cómica de la época: “ Mojada es una estrella, seca no es nada”. Esther Williams fue una estrella de natación sincronizada que vio truncada su carrera, al suspenderse los Juegos Olímpicos de Helsinki de 1940, por la Segunda Guerra Mundial. Pero de esta situación negativa para ella, pensó entonces, significó su lanzamiento al estrellato cinematográfico y salimos ganando todos los cinéfilos. Rodó 26 títulos acuáticos.
Y de las piscinas pasemos al los ríos, cascadas y el mar, con “Ave del paraíso” (1932), (para los que prefieran el color, existe la versión con Debra Paget y Louis Jordan). Yo prefiero la de la hermosa Dolores del Río y Joel McCrea, dirigida por King Vidor. Una delicia de imágenes de la enamorada pareja, en una idílica isla, que verla en esta época del año rebajaría el agobio del calor estival. La película escandalizó al público de la época, al ver a los dos protagonistas, bañándose desnudos en el mar.
Y ya que estamos en el mar, por qué no recordar aquella escena de sexo espumoso, como alguien lo llamó, al adúltero revolcón, entre las olas de una playa solitaria, entre Burt Lancaster y Deborah Kerr, en el film dirigido por Fred Zinnemann “De aquí a la eternidad” (1953). Película que podréis volver a ver en el pase único que realizará el cine Méliès el próximo día 8 de octubre a la 20,15h. Una refrescante oportunidad de ver este film ganador de 8 Óscar.
Quizás, animados por mis propuestas veraniegas alguien decida correr a la playa que le pille más cerca y bañarse. Vigilad dónde os metéis, recordad lo que sucedía en “Tiburón” (1975), luego no me culpéis a mi.
UNA IDEA
Marilyn Monroe, en “La tentación vive arriba” (1955) guardaba la ropa interior en la nevera. Una buena idea para ganarle la partida al verano.

2 comentaris:

Maria Teresa ha dit...

S'agraeix la teva brillant aportació com sempre, de veritat que el llegir-ho treu un xic la calor. M'apunto a la peli del dia 8 als Melies, ens hi veurem? m'agradaria molt.

marisa ha dit...

Bones recomanacions, com sempre. Jo de cinema poquet però he reellegit EL LLANO EN LLAMAS Y OTROS RELATOS de Juan Rulfo i CALAVERES ATÒNITES de Jesús Moncada. Tinc per començar (i no trobo el moment) JO CONFESSO de Jaume Cabré; té 1.005 pàgines.
I tu Ma. Teresa, què no eres a Austria?