diumenge, 28 de desembre de 2014

PARIS Y EL ARTE



DURAS SONG
Portrait d’une écriture

Llegamos temprano al Centre Pompidou, queríamos ver varias exposiciones, a cuál más interesante: “Jeff Koon”, “Robert Delaunay” y “Marguerite Duras”.


Empezaré por la última. En la Bibliotèque d’Information del Centre Pompidou, para conmemorar el centenario del nacimiento de Marguerite Duras, había una exposición en colaboración con el Institut Mémoires de l’Édition Contemporaine (al que la Duras había confiado sus archivos en 1995), sobre la vida y la obra de la escritora. Artículos suyos para la prensa, libros, manuscritos, octavillas de la época de la ocupación, fotos con personalidades políticas, intelectuales y artistas. Films. De todo había. Fragmentos del su film “India Song”, apuntes. Su actuación como ciudadana, su activismo en la Resistencia, su detención, conferencias. 


 Una exposición compleja, dado el material tan diverso que se exponía. Pero ese material y el hecho de estar expuesto en la Biblioteca obligaba a un silencio que transformaba su lectura y su visión, en algo muy especial, a ratos sobrecogedor, íntimo.


 Imposible hacer fotos. Y después, el habitáculo habilitado para ver fragmentos de los films que la Duras rodó, las entrevistas en su casa, todo por temas, muy bien estructurado, frases que se proyectaban en las paredes, y para terminar, el manuscrito completo de 80 páginas de “India Song”, 80 hojas escritas por Duras, que junto a otros documentos y parte de su correspondencia, nos permitía contemplar y leer, su escritura, su caligrafía. Salimos sin decir esa boca es mía. El silencio, un silencio acogedor, nos había invadido. Resultaba molesta la sola idea de tener que salir a la calle, era la última exposición que veíamos en el Pompidou y se había hecho tarde, para ir a comer, aunque en aquel barrio eso no importaba. 









2 comentaris:

Maria Teresa ha dit...

Al llegir-te les vostres experiències és fan una mica nostres, Pompidou i la Duras un bon maridatge. espero segueixis escribint el viatge.

Maria Dolors Giral ha dit...

El millor comentari: un silenci ple.