diumenge, 21 de desembre de 2014

LETTRES AMOUREUSES


Dicen que siempre se regresa al lugar del crimen, bien pues, algo más o menos parecido, nos ha hecho regresar allí, al 222 del Bd. Saint Germen, la dirección donde actualmente reside el Musée des Lettres et Manuscrits. La foto que he puesto como inicio, corresponde al cartel (sí ya sé, me diréis que siempre hablo de carteles), de la actual exposición temporal que lleva por título ese fragmento de una carta que escribió Léon Bloy a su amada Jeanne Molbech y que sirve de reclamo a las “Correspondances Amoureuses”.
La carta de Bloy inicia con un delicado: “Ma petite Jeannette adorée, je n’ai rien du tout a te dire, sinon que je t’aime avec une tendresse infinie…”




 El amor se transforma en algo poético bajo la pluma de Jacques Prévert: “Ça m’ennuie de te savoir souvent sous la pluie avec des chaussures qui peuvent prendre l’eau”. También se exponía el manuscrito de la canción de Serge Gainsbourg: “Je t’aime…moi non plus” que la cantó a duo con Brigitte Bardot y después lo hizo Jean Birkin. O la maravillosa letra de Jacques Brel: “Oh mon amour, mon doux, mon tendre, mon merveilleux amour, de l’aube claire jusqu’à la fin du jour, je t’aime encore tu sais je t’aime”. Toda una época en que la declaración de los grandes amores se escribían en apasionadas cartas.



 También las había de eróticas y de explícitas sobre el sexo de la amante. Cartas de hombres a mujeres y de hombres a hombres. Y también de rupturas amorosas, exacerbadas, desesperadas: “Je t’aimais tant! Porquoi m’avoir trahie! Porquoi remplir aiusi mes yeux de pleurs!”.
Habían cartas que jamás fueron correspondidas, como las que escribió Saint-Exupéry a una muchacha cuya identidad hoy en día, sigue sin conocerse.
“Mon amour si beau…” así empezaba una carta escrita por Edith Piaf y enviada a su amante, el ciclista Louis Gérardin Totó y en el sobre se podía leer: Mr. Ma Merveille rue du Bonheur à Amour éternelle (Paradis)"



 A la salida nos esperaba una visita al Institut des Lettres et Manuscrits en la cercana 21 rue de l’Université para contemplar el mítico “rouleau” manuscrito: “120 journées de Sodome ou L’École du libertinaje” que el marqués de Sade escribió en 1785 mientras estuvo prisionero en la Bastilla. Fue escrito en pequeños pedazos de papel, por las dos caras, y luego unió cada pedazo correlativamente hasta alcanzar una longitud de 12 metros. Pero el escrito se quedó abandonado en la Bastilla, cuando el marqués fue trasladado al Hospice Charenton-Saint-Maurice. La Bastilla fue después asaltada durante la revolución y Sade no volverá a ver su manuscrito. Será años después que aparecerá a manos de una familia poderosa. Pero esa es otra historia. 

 

3 comentaris:

marisa ha dit...

Vosaltres què? Preparant el Nadal? Doncs BONES FESTES!

Maria Dolors Giral ha dit...

Que interessantíssim això del diví marquès. Espero anar a París i no perdre'm-ho. No en tenia ni idea. Una boba troballa. Una ciutat és com una pedra llençada en un estany, les onades mai s'acaben.

Maria Dolors Giral ha dit...

I les cartes d'amor! Saps que jo en tinc una allí? Es diu la carta mai enviada i l'original el guardo jo per sempre.