dijous, 26 de juny de 2014

EXPOSICIONES DE ARTE

POLLOCK

“Una cartelera a la baja”
           

            Ayer miércoles 21 de junio, apareció en La Vanguardia, en la sección Opinión, una editorial que llevaba por título “Una cartelera a la baja”. Dicho artículo, comparaba lo que se ofrecía al visitante, en los museos y en sus exposiciones temporales en Madrid y en Barcelona. Obviamente, si se sigue el tema sabremos que nuestra ciudad sale perdiendo. Como ejemplo, ponía la oferta estival de este año: En el Museo del Prado, acaba de estrenarse la muestra “El Greco y la pintura moderna”, en la que se compara al excelso pintor con la de los grandes maestros como Manet, Modigliani, Beckman, Pollock o Picasso. En el Museo Thyssen “Mitos del Pop” y también esta semana, el Reina Sofía inauguraba una muestra dedicada a uno de los grandes artistas europeos de esta corriente, el inglés Richard Hamilton.
Las tres propuestas tienen suficiente gancho, según el articulista, y a fe que lo tienen, como para atraer gran número de visitantes tanto locales como foráneos. Pero, ¿y Barcelona? La editorial empezaba enumerando el Museo Picasso que suele ser el más visitado de la ciudad, y decía: pues pasará el verano exhibiendo una pequeña colección de paisajes firmados por el pintor malagueño en su juventud barcelonesa, provenientes de su fondo.
A causa de la crisis, añado yo, está siendo la tónica de este museo, de presentar exposiciones de pequeño formato. Picasso siempre es interesante de revisitar, yo lo hago, pero la falta de recursos les hace hacer equilibrios y se resienten sus muestras. Una de sus últimas, fue la de autorretratos del pintor, que resultó de vergüenza ajena.
Pero sigamos con la editorial de La Vanguardia: en la Fundación Miró, una retrospectiva de Roni Horn. El Mnac exhibe una de Josep Tapiró y una selección de obras de su colección. Todo muy flojo. CaixaForum expone a Sorolla y el CCCB está con temas de dibujos animados. (El caso del CCCB es aparte, parece haberse diluido después de la destitución de Josep Ramoneda).
Todo tiene su interés, que duda cabe, explica la editorial del rotativo, pero en su conjunto no se pueden comparar con las de Madrid. Y no se duda del esfuerzo de los directores de las entidades barcelonesas, pero es evidente que no están a la altura de una ciudad como debería ser la nuestra y lo denuncian con toda claridad. Y yo añadiría que en este terreno, siempre ha pecado, no dudo en repetirlo, de provinciana.
Una ciudad es grande, no por sus dimensiones cuantitativas sino cualitativas. Quiero pues aprovechar esta editorial para aclarar que eso viene ocurriendo desde hace años. Es un tema al que me he referido muchas veces en conversaciones con mis amigos. Barcelona no tiene peso cultural, en lo referente a exposiciones temporales y colecciones museísticas. Una buena muestra de ello es el Macba.  Mi amigo F., siempre dice que todo empezó el día en que Jordi Pujol se negó acoger la exhibición de una retrospectiva de Andy Warhol. Sea como fuere, grandes exposiciones sobre el arte internacional, con mayúsculas, no aterrizan por estos lares y si lo llegasen a hacer, no estarían completas tal y como se exhiben en París o Londres, como ha llegado a suceder en otras ocasiones, con la excusa del alto coste de los seguros. Así que hay que armarse de paciencia o aprovechar las vacaciones para ir, si el bolsillo te lo permite, a gran ciudad para ver aquello que en Barcelona no se puede ni se podrá ver.

Rafael Rodríguez-Bella                                   26 junio 2014

2 comentaris:

Maria Teresa ha dit...

Tens rao, per això els viatges al Madrid museístic cada vegada són més frequents entre els catalans.

Maria Dolors Giral ha dit...

Efectivament, tens tota la raó. Amb dir que ni tan sols sento mono de baixar a B per veure exposicions! En quant pugui i tingui relleu de nens penso anar-me'n a Madrid a veure si omplo l'esperit.