dimecres, 18 de març de 2015

ART I CINEMA


“VINCENT AND TEO”

Teo escribió a Van Gogh y Van Gogh escribió a Teo y de aquellas cartas, que podéis encontrar de varias ediciones en catalán y castellano, se hizo la película que rodó Robert Altman y que esta tarde se ha proyectado en la Filmoteca en el ciclo “Per amor a l’art”. Ha sido una aproximación a Van Gogh, pero también a su hermano, quizá junto al film de Maurice Pialat las más auténticas o parecidas a la realdad. Van Gogh quería que su hermano vendiese su obra, pero éste no supo o no pudo hacerlo, a pesar de ser el marchante de pintores impresionistas como Gauguin, Renoir y otros, pero no llegó a vender un solo cuadro de su hermano Vincent. La puesta en escena del film está muy cuidada, respira verdadera autenticidad.
Como siempre en estas sesiones hubo presentación, en este caso corrió a cargo Daniel Giralt-Miracle. Que ha disertado de forma ciertamente creativa. Para situarnos en la época, ha hecho una similitud con otro artista, en este caso un arquitecto: Antoni Gaudí. Gaudí nació un año antes. Gaudí también pintó y dibujó, pero él fue arquitecto y coincidieron en la misma época. Ambos fueron rompedores en su arte. Ambos fueron a contracorriente. Ambos no obtuvieron el favor del público, solo una vez muertos alcanzaron la gloria. (la película comienza con la subasta de “Los Girasoles” que termina vendiéndose por más de 24 millones y medio de dólares). Hubo un tiempo que estaba mal visto decir que Gaudí era un gran arquitecto, hoy son millones de turistas que vienen a Barcelona para contemplar su obra. Ambos fueron muy religiosos, hasta lo enfermizo. Van Gogh nació en el seno de una familia de creencias religiosas muy estrictas, llegando a ser pastor protestante, yéndose a convivir con los mineros, para tratar de convertirlos. Al igual que Gaudí, que su ideal fue expiatorio y a ello se consagró con la Sagrada Familia. Ambos murieron trágicamente. Pero volviendo a la película, su personaje principal está construido físicamente en base de los 27 autorretratos existentes de Van Gogh, con un magnífico actor encarnándolo: Tim Roth. Un film sumamente cuidado en todos los sentidos, incluido el color, un gran esfuerzo que realizó el norteamericano Robert Altman, esta obra está entre lo mejor de su producción.